De manera global el virus COVID-19 puede afectar de modo distinto a cada persona. La mayoría de las personas que se contagian presentan síntomas de intensidad leve a moderada, y se recuperan sin necesidad de hospitalización.
Lo recomendable es que las personas que sufran síntomas leves y tengan un buen estado de salud general se confinen en casa.
En promedio las personas que se contagian empiezan a presentar síntomas en un plazo de 5 a 6 días desde que se infectan, pero pueden tardar hasta 14.
